sábado, 5 de abril de 2003
Supongo que esta es la clase de historia que hace que se rían de uno, por suerte tengo un editor de html con el que tomar represalias si llega el caso :P
Remontémonos a un día de principios del 2001, un poco antes del verano en la tienda que en aquella época tenia mi familia, aquella tarde, mientras mi hermano atendía a la gente, yo estaba sentado delante del ordenador, bajándome el correo o leyendo algún foro sin prestar la mas mínima atención a la gente que entraba o salía, entonces escuche una voz femenina que le pedía a mi hermano una cajetilla de tabaco, su voz me gusto, así que levante la vista para ver como era la dueña de esa voz y... Supongo que debí quedarme con cara de idiota, porque nunca había visto una chica tan guapa como ella, fue verla y quedarme completamente pillado, desde que tenia 13 años que no me pasaba algo así (otra patética historia que contare algún día...:P)
El caso es que pasaban los meses, y yo no hacia sino esperar que ella entrara a comprar cualquier cosa para poder verla de nuevo, cosa que por suerte sucedía muy a menudo, ella entraba, siempre muy sonriente y yo al verla apenas acertaba a saludarla y a preguntarle que quería, se me entrecortaba la voz, me temblaban las piernas y no era capaz de distinguir una moneda de otra a la hora de darle el cambio, y como pasaba siempre, ella se volvía a marchar y yo no era capaz de decirle ni una palabra.
Yo me moría de ganas de decirle algo, cualquier cosa, alguna tontería sobre una película, las noticias de los periódicos del día, alguna nueva revista que hubiera salido, pero no había manera, en parte porque tenerla cerca me ponía muy nervioso (y no digamos aquella vez que me dio el envoltorio de una cajetilla de tabaco para que la tirara en la papelera y pude tocar su mano) y sobre todo porque tenia mucho miedo de meter la pata, me asustaba mucho decirle algo y que ella pensara que era un idiota , así que día tras día me quedaba callado y la veía pasar en silencio.
Aquella situación duro algo mas de un año, la veía pasar , compraba, se marchaba y yo seguía mudo, a veces pasaba con algún chico, y yo me moría de rabia al verlo con ella, pero seguía sin ser capaz de decirle ni una palabra, pasaron los meses y debido a la mala situación económica en la que nos dejo un pariente en quien entonces confiábamos (y a quien estamos pensando en denunciar a la embajada estadounidense por taliban y seguidor de sadam por si hay suerte y le cae algún misil preventivo :P) nos hizo tener que quitar la tienda, y a pesar de los problemas que tuvimos entonces, lo único que me importaba en aquel momento era que dejaría de verla.
El único consuelo que me quedaba era que como vivía allí, cuando pasara por allí a saludar a la gente del barrio (porque con el resto d el agente no me costaba hablar :P) tendría la esperanza de volver a verla, y quien sabe, si el valor de decirle algo mas que "hola", hasta que hace un mes, pase por allí para entregar un curriculum en una empresa de trabajo temporal que hay en aquella misma calle, mire hacia su casa y pude ver un enorme cartel de "se vende" colgando de su balcón, ahí se acababa mi ultima esperanza de volver a verla.
Aunque creo que lo más triste de toda esta historia, es que al final, ni siquiera supe como se llamaba.
"Hay tres cosas que nunca vuelven atrás, la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida." ( Proverbio Chino )
Chapospritero escribio esta cosa a las 9:10 p. m. -
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